Anorexia Nerviosa: Síntomas, Causas y Tratamiento

Anorexia Nerviosa: Síntomas, Causas y Tratamiento

Probablemente, ya te hagas una idea de lo que es la anorexia nerviosa o de algunas de sus principales consecuencias, como la exagerada pérdida de peso. Sin embargo, ¿qué es lo que hay detrás de esta enfermedad?

El cóctel detrás de una persona  con anorexia es sumamente explosivo. Puede haber diversos factores que afectan a la salud física y mental de dicha personas, por lo que un adecuado tratamiento es fundamental. En este artículo, te quiero hablar en profundidad sobre lo que significa la anorexia.

¿Qué es la Anorexia Nerviosa?

Comúnmente conocida, a secas, como anorexia, la anorexia nerviosa es un trastorno de una persona y que se plasma a través de una limitación extrema de la comida. Es decir, restringe su alimentación alimentaria, con todas las consecuencias que trae consigo.

El principal resultado es visible, una pérdida de peso muy por debajo de los parámetros habituales para alguien de su peso, edad y sexo. De la misma forma, la persona que lo sufre se obsesiona por bajar de peso, incluso padeciendo una distorsión de su peso real.

Síntomas de la Anorexia

Los síntomas de la anorexia se podrían dividir en los síntomas físicos y conductuales o emocionales.

Desde el punto de vista físico, los síntomas más evidentes son el aspecto delgado y la excesiva pérdida de peso. Asimismo, se pueden encontrar otros síntomas relacionados con la mala alimentación o con una alimentación deficiente, como la fatiga, el insomnio o la mayor frecuencia de mareos y desmayos.

La malnutrición se hace patente en otros problemas de carácter físico. La presión arterial es más baja de lo habitual, al igual que existe un ritmo cardiaco irregular o dolor abdominal. También puede haber síntomas como la pérdida de cabello, la deshidratación o incluso erosión dental. En el caso de las mujeres, el cambio hormonal se puede hacer patente por la ausencia de menstruación.

En los casos más graves, la anorexia puede desencadenar en problemas para el corazón, disminución de la masa ósea, hasta el punto de que se convierte en osteoporosis o pérdida de masa muscular.

En lo que respecta a los síntomas conductuales, el trastorno se caracteriza por intentos agresivos para conseguir perder peso, siendo el más llamativo el de la provocación de vómitos o usa de laxantes. La restricción de ingesta de alimentos, mediante dietas o ayunos, también es un signo de padecer anorexia, junto con hacer ejercicio de forma excesiva.

La obsesión por la comida puede llegar a hacer que se las salte o que decida ingerir solo alimentos que considera seguros al contener pocas calorías o grasas, tampoco a querer comer en público o incluso a mentir a amigos o familiares sobre la cantidad de comida que ingiere.

Otro signo distintivo reside en la obsesión por el cuerpo, mirándose al espejo varias veces al día para encontrar posibles defectos en él, pesarse de forma compulsiva o medirse ciertas partes para comprobar si ha engordado.

En lo que respecta al estado emocional de una persona con anorexia, lo más habitual es que se caracterice precisamente por una ausencia de emociones, con una reducción de habilidades sociales y consiguiente aislamiento.

La baja autoestima es un claro síntoma de una persona que padece anorexia desencadenando, en los casos más graves, en estados de ansiedad y depresión.

Causas de la Anorexia

De nuevo, estamos ante una enfermedad que puede tener el origen en multitud de causas, con varios factores que se combinan entre sí.

Por un lado, cabe recalcar que una persona en la que un familiar ha padecido anorexia es más probable que padezca esta enfermedad que alguien que no. Este riesgo de carácter genético o biológico viene determinado por aspectos como la sensibilidad, la perseverancia o el perfeccionismo.

Los propios rasgos psicológicos de cada uno también pueden llevar a que una persona tenga mayor predisposición a padecer esta enfermedad. Así, la personalidad obsesiva compulsiva o con elevados niveles de ansiedad. En algunas ocasiones, la anorexia puede llegar a partir de un suceso importante y estresante en la vida de esta persona, como una ruptura, un cambio de colegio o la enfermedad o muerte de un ser querido.

El propio entorno puede ser la causa de la anorexia, en una cultura en la que la delgadez se asocia al éxito. Por eso, la presión ejercida, de forma tácita o explícita, por amigos y familiares puede ser uno de los factores para que alguien se obsesione con estar a dieta.

Todo este cúmulo de riesgos se hace especialmente llamativos durante la adolescencia, donde los cambios hormonales y de conducta, junto con cuadros de baja autoestima, suelen suponer el inicio de esta patología.

Diagnóstico de la Anorexia

Debido a los diferentes síntomas que hay alrededor de la anorexia, relativos a aspectos físicos y de salud mental, es necesario que se realice un diagnóstico certero. Por desgracia, al igual que sucede con otras patologías, la propia persona que lo padece no cree que necesite tratamiento.

Para ello, se deben de realizar diversos exámenes o pruebas del posible caso. En primer lugar, hay que evaluar la relación entre peso y estatura, así como otros aspectos como la frecuencia cardiaca, la presión arterial o el estado de los pulmones, a través de una exploración física.

De la misma manera, un análisis de laboratorio permitirá saber el funcionamiento de los órganos vitales del paciente o de la sangre, prestando especial interés por los niveles de electrolitos y proteínas.

Este tipo de análisis se puede complementar, en caso de creerlo necesario, con una radiografía, para poder ver si hay o no una disminución de masa ósea o determinar si hay fracturas por estrés. Se podría creer conveniente también la realización de electrocardiografías para ver si hay irregularidades cardiacas.

Por último, otro de los puntos importantes para hacer el mejor diagnóstico es la evaluación psicológica, en la que no solo indagar en los hábitos alimentarios, sino en otros aspectos como sentimientos y pensamientos.

Tratamiento de la Anorexia Nerviosa

Con todo lo visto anteriormente y dada la complejidad de esta enfermedad, es necesario que el tratamiento de la anorexia sea llevada por diferentes expertos de la salud, desde médicos especialistas en trastornos alimenticios a dietistas y nutricionistas o psicólogos. Todos tienen que trabajar de forma conjunta para asegurar la recuperación.

En los casos de mayor urgencia, se puede requerir el ingreso en el hospital o de un control médico pormenorizado. En este sentido, el médico de atención primaria será el encargado de realizar la pertinente supervisión en cuanto a necesidades calóricas y el peso a recuperar para volver a parámetros normalizados.

Por otro lado, el dietista será el encargado de guiar los hábitos alimenticios, creando diferentes planes y menús específicos en torno a las calorías que hay que ingerir en cada fase de recuperación. Todo ello con un objetivo en mente, alcanzar el peso deseado por el paciente y que, al mismo tiempo, se considere saludable.

Acerca de la ayuda psicológica para tratar la anorexia, la terapia es la mejor solución. Si se trata de una persona adolescente, es recomendable realizar una terapia familiar. En el caso de los adultos, la terapia individual, con un enfoque cognitivo conductual, puede ser muy interesante para lograr la recuperación.

Siguiendo el tratamiento recomendado, es posible salir de la anorexia, aunque no nos engañemos, el porcentaje de personas que recaen tras recibir tratamiento sigue siendo muy elevado. Por ello, es necesario intentar prevenirlo, algo en lo cual también se puede trabajar por medio de las terapias de salud mental.

2022-07-12T12:22:29+00:00